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Revista INTERACCION No. 22

Créditos | Carta de CEDAL a los Lectores | Indice: Revista No. 22

Intervisiones
LENGUA MATERNA Y FORMACIÓN INTEGRAL

Por: Nohemy Fernández
Docente universitaria de lingüística

El devenir histórico marca multiplicidad de cambios, ocasionados unos por la naturaleza, y la gran mayoría por el hombre como principal agente.

La época actual ha estado marcada por intensas transformaciones de todo tipo: Político, socio-económico, psicoafectivo, técnico, científico y cultural.

La multiplicidad de medios de comunicación, el problema generacional, el desempleo, la cultura científico técnica, la gran violencia de toda índole que azota al mundo, el creciente comercio y el consumo de alucinógenos, son tan evidentes que deben cuestionarnos a todos los que tenemos la misión y la función sagrada de acompañar al educando en sus procesos de aprendizaje y formación.

Todos debemos estar en actitud de alerta para que estos cambios puedan ser asimilados en forma crítica y responsable por nuestra juventud. Los educadores, como guías comprometidos, a través de nuestra labor docente, podemos orientar el proceso de conocimiento y de autoconocimiento.

La formación del hombre debe orientarse no sólo en el conocimiento del contexto y de su entorno para asumir los retos del cambio, sino ante todo, a su autoconocimiento, hacia la reflexión de sí mismo para que paulatinamente pero a la vez en forma firme se concientice de que el cambio en su entorno ocurre cuando éste ha germinado primero en todo su ser, despertando la potencialidad de su esencia, para proyectarse al mundo, recrear y recrearse en él. Al estado, le compete propiciar y abrir los espacios de tan compleja tarea.

"La educación no debe servir únicamente para desarrollar la propia inteligencia y habilidades, sino que también debe contribuir a ampliar la perspectiva del hombre y a hacerlo útil para la sociedad y el mundo en general. Esto es posible sólo cuando se promueve el cultivo del espíritu, junto con la educación en las ciencias físicas. La educación moral y espiritual instruirán al hombre para llevar una vida disciplinada. La educación sin autocontrol no es educación. La verdadera educación debe hacer a la persona compasiva y humana, no egocéntrica y de mente estrecha. La simpatía espontánea y la consideración por todos los seres debe brotar del corazón de aquel que está educado adecuadamente. Debe interesarse en servir a la sociedad antes que preocuparse por sus propias aspiraciones codiciosas. Este debe ser el verdadero propósito de la educación en el real sentido de la palabra."

La formación integral del hombre hace referencia a los aspectos biológico, cognoscitivo, psicomotriz , socioafectivo y espiritual. Esto implica que la misión de la educación en general consiste en orientar la tarea educativa no sólo al saber sino al conocer, al aprender haciendo, al estar , al sentir, al servir y al vivir pero al vivir en plenitud.

Antonio Blay (1992) afirma:

"El primer sentido es que la persona llegue a servirse plenamente, a sentir su vida, su realidad concreta como ser humano, colmada en una existencia integrada en el mundo que le rodea, es sentirse vivir plenamente, es sentirse ser uno mismo en relación con el mundo. "

Pero esa plenitud sólo es posible, cuando al unísono con el despertamiento y enriquecimiento intelectual, nos desempeñamos armoniosamente, equilibradamente, o sea que somos capaces de un autodominio de las emociones que nos permiten una sana convivencia con nuestros congéneres pero también en el contexto físico natural y cultural.

Esta es la tarea de toda institución educativa y en consecuencia de nosotros los educadores. Así entonces nuestros educandos serán conscientes de su importancia en la cadena cósmica. Al educar con métodos de autocuestionamiento y cuestionamiento, al guiar el proceso de aprendizaje en el hacer para sí mismo y para los demás, a constatar a través de la experiencia la razón de los resultados, las consecuencias de las causas o sea el porqué de los acontecimientos, al educar en la observación y análisis de las relaciones de los fenómenos y de todos los seres en general así como en sus ámbitos y funciones pero también en la internalización consciente de todos los derechos y deberes que se tienen consigo mismo, con sus cohumanos y con todos los seres con los cuales el educando comparte como habitante de un planeta que a su vez forma parte del universo, formamos integralmente.

Antes he afirmado que la educación para una convivencia armónica es un imperativo al igual que la educación en la tarea de conocer al mundo.

Psicólogos, Psiquiatras y maestros llaman la atención sobre la importancia del desarrollo y educación de las emociones desde temprana edad.

Somos testigos de que los niños y jóvenes de esta generación padecen más conflictos emocionales que los de épocas anteriores debido a que viven en circunstancias en las que prevalecen los intereses característicos del "materialismo salvaje", de una sociedad de consumo en la que nunca los deseos se ven satisfechos, ocasionando esto, graves desequilibrios en la mente del ser humano.

Diariamente leemos o escuchamos los múltiples casos de actos de violencia propiciados por adolescentes; Homicidios, actos suicidas en los mismos colegios y aún en el seno familiar.

En nuestra profesión docente, frecuentemente nos encontramos con niños en edad escolar que padecen agresividad, miedo e intolerancia, son más impulsivos, incapaces de interactuar con sus compañeros de grupo y menos con otros de su misma escuela o colegio por tanto el proceso de aprendizaje se dificulta.

No sólo en los niños o los adolescentes sino también en los adultos el empleo de la palabra es cada vez más precario. Este don tan grandioso como es el de la palabra "hecha verbo" va perdiendo día a día su razón de ser para confundirse en espacios inconmensurables de mentira, engaño, calumnia, injuria y violencia, ingratitud y egoísmo.

El desarrollo cognitivo del hombre se limitó en gran parte, al cultivo de capacidades que implicaban el intelecto como eficaz medio de avance.

Una esfera tan importante como la de la inteligencia emocional que correctamente encarrilada permitirá a los niños actuar en la vida con mayor preparación para afrontar y resolver problemas, no ha sido relevante. Los sentimientos como importante estadio que incide en un desarrollo mental sano y por consiguiente en la formación integral del hombre, sólo están siendo explorados desde hace unos dos lustros.

Shapiro(1997) afirma:

"Mientras que cada generación de niños parece volverse más inteligente, sus capacidades emocionales parecen estar disminuyendo vertiginosamente".

Esta afirmación nos impulsa al reto de involucrar el desarrollo y educación de las emociones en nuestro hacer pedagógico.

Se trata de desarrollar capacidades de expresión, de enseñar a canalizar esos impulsos profundos, de conciliar corazón y mente más no de cercenar una manifestación natural y vital en el progreso del hombre.

Goleman (1996) afirma:

"Ahora, por fin, la ciencia es capaz de abordar con autoridad estos interrogantes urgentes y sorprendentes que despiertan la psiquis en su aspecto más irracional con el fin de trazar con cierta precisión el mapa del corazón humano.

Este mapa ofrece un desafío a aquellos que adhieren a una visión estrecha de la inteligencia, argumentando que el cociente intelectual es un factor genético que no puede ser modificado por la experiencia vital, y que nuestro destino en la vida está fijado en gran medida por estas aptitudes. Ese argumento pasa por alto la pregunta más desafiante. ¿Qué podemos cambiar que ayude a nuestros hijos a tener mejor suerte en la vida? ¿Qué factores entran en juego, por ejemplo, cuando las personas que tiene elevado cociente intelectual tienen dificultades y las que tienen un cociente intelectual modesto se desempeñan sorprendentemente bien?. Yo afirmaría que la diferencia suele estar en las habilidades que aquí llamamos inteligencia emocional, que incluye el autodominio, el celo y la persistencia y la capacidad de motivarse uno mismo. Y estas habilidades como veremos más adelante, pueden enseñarse a los niños, dando las mejores posibilidades de utilizar el potencial que la lotería genética le haya brindado".

Las emociones como energías y fuerzas arraigadas de la personalidad en lo más profundo tienen que ver con estados biológicos y psicológicos que impulsan a actuar y que se manifiestan a través de expresiones físicas como los gestos, actitudes positivas o negativas que deben canalizarse y reorientarse. No se trata de desplazar a los profesionales a quienes científicamente les compete el tratamiento de casos graves que comprometen lesiones severas de tipo orgánico y psíquico. Nos referimos a lo educable.

Educar las emociones es posible en la interrelación padre de familia , hijo, maestro y alumno. Cuando de manera intencional y metódica se propician acciones y se emplean estrategias que durante el proceso de aprendizaje de la lengua materna pongan en relación al mundo subjetivo con el mundo objetivo. A través del enfoque comunicativo, el maestro puede crear espacios de comunicación.

Claude Steiner y Paul Perry (1998) aseguran:

"En un contexto emocionalmente educado usted podrá ir directamente a su problema y, lentamente pero con seguridad ir resolviéndolo. Los sentimientos que derivan de los traumas emocionales, como por ejemplo los ataques de ansiedad, las pesadillas y los periodos de depresión se irán aliviando o desaparecerán cuando usted pueda conversarlos con amigos comprensivos, familiares, terapeutas o miembros de un grupo de terapia. Además usted podrá adquirir una nueva identidad emocional, y sus relaciones con los demás cambiarán".

En el entorno escolar, se deben propiciar intercambios de comunicación sobre problemas bien identificados en los comportamientos de algunos en el grupo o en sus acciones interpersonales. A través de múltiples estrategias el maestro debe elevar el interés en los estudiantes para que expresen sus inquietudes, sentimientos, miedos, dudas, esperanzas, desacuerdos, odios y fracasos en variadas gamas de sistemas simbólicos que faciliten mejor su externalización: Hablando, escribiendo, pintando e interpretando como ocurre cuando se simulan roles de interacción a través de la dramatización o con otras estrategias de trabajo grupal que permitan la discusión, la crítica, expresar puntos de vista, argumentar, cuestionar o lanzar hipótesis. De esta forma se abren espacios valiosos para manifestar las emociones y para guiar a los estudiantes para que paulatinamente sean dueños de las emociones para que así conquisten su propio equilibrio.

El lenguaje del silencio tiene gran importancia, un maestro debe saber interpretar y respetar ese espacio pero ante todo, debe ser un estratega para saber cuándo y como rompe esa barrera para inducir a la comunicación ya sea en los procesos de diálogo para expresar sus sentimientos o a través de la escritura.


Gracias a un trabajo interdisciplinario se pueden incorporar varias estrategias que sirven para educar la inteligencia emocional: La gimnasia psicofísica , el correcto modo de respirar, el aquietamiento consciente de los sentidos, formas más profundas de internalización personal como en el caso de los estados meditativos que podrían ayudar al maestro para complementar su tarea. No sobra recalcar la importancia que tiene la actitud del maestro. Para poder educar se requiere ante todo, ser un testimonio viviente a través de su ser, su hacer y su sentir . Debe quedar muy claro que no se trata de ejercer poder sobre el comportamiento humano, no es una actitud de dominio, se trata de un encuentro intrapersonal para llevarlo luego a lo interpersonal.

Otra condición determinante para la transformación del hombre, es el fortalecimiento de su personalidad a nivel de sus labores. Esto implica valores humanos, culturales, sociales y político-económicos.

Jorge Murcia Florian, O.P. (1995) citando a la UNESCO (1985), dice:

"La clave de la educación del futuro reside en la elección y práctica de valores humanos que puede proyectar y sostener los derechos humanos sobre bases sólidas y duraderas .´´

La formación en valores no ha sido una de los pilares del sistema educativo en los últimos tiempos.

El padre Jorge Hoyos V.S.J. en su articulo sobre valores en el periódico "El Tiempo" de Santafé de Bogotá (Colombia), mayo 25 de 1993 afirma que el tema de valores conforma un conjunto de "asertos dispersos en que se habla de solidaridad, amor al trabajo en inclusive de valores éticos y aún religiosos pero estos asertos dispersos no pervaden toda la ley sobre todo, carecen de agarre de dientes, cuando señalan los medios, el currículo, las áreas".

Cada área del conocimiento por tanto debe estar tejida no sólo por el componente cognoscitivo sino también en forma firme por la fuerza de los valores en general.

Específicamente en el área de humanidades y concretamente a través de la lengua materna al formular proyectos de lecto-escritura el maestro tiene un espectro bien amplio de reflexión en los valores que consolidan la formación de la personalidad. A través de la literatura, la leyenda, el mito, el cuento en su matizada gama, la novela corta, la biografía y la poesía; mediante la reflexión continua se conduce al descubrimiento de la verdad sobre el hombre se posibilitan nuevos caminos para dar respuestas acertadas en torno a la propia existencia.

Un trabajo pedagógico planteado así, es de naturaleza abierta, puesto que el clima de libertad, de cordialidad e interés conduce a diversas elecciones de acción en armonía con el pensar y sentir personal pero también de acuerdo con las posibilidades individuales.

El hombre ha ido descubriendo sus valores en el devenir histórico, en el proceso de su existencia, pero sólo es capaz de una construcción consciente, el que actúa poniendo todas sus capacidades de comprender, criticar, valorar sus propio hacer y consecuentemente el de la comunidad social que comparte.

Una pedagogía centrada en la educación integral debe plantear claramente sus propósitos: Formar y no solo instruir, contribuir a la superación de los problemas afectivos, ayudar para que sean capaces de encontrarle solución a sus conflictos, asesorar y acompañar a la cúspide de su propio valer, así como valorar el sentido de autonomía, responsabilidad y verdad. Todo esto debe aprenderse en el hacer para que resulte el verdadero hombre consciente de su Ser y de la función social que debe cumplir como agente transformado y transformador.

¿Qué es el valor y que valores incluir en una educación integral?. La conceptualización de valores es profusa. Las culturas, las ideologías tienen sus propias concepciones, por tanto referirnos a una concepción universal no es fácil. Podemos enunciar algunas:

"Algo que tiene un precio, que es querido, que es de mucha estima o que vale la pena; y consiguientemente, algo por lo que uno está dispuesto a sufrir y a sacrificarse, algo que es una razón para vivir y si fuera preciso, para morir.

Así los valores aportan a la vida la dimensión del significar algo para alguien".

"Los valores no son, por consiguiente, ni cosas, ni vivencias, ni esencias, sino propiedades o cualidades estructurales que surgen de la reacción de un sujeto frente a características que se hallan de un objeto".

¿Qué valores involucrar en la educación integral?. El esquema axiológico varía según los requerimientos de la realidad cultural en donde se pretende el enfoque (formación integral).

Menciono de manera general los que Nieves Pereira en la obra citada clasifica: Valores físico, capacidad física, valores intelectuales, valores estéticos, éticos, afectivos sociales, religiosos y el nacionalismo.

En Sathya Sai Baba los pilares de la formación del carácter ( valores) tienen relación con los niveles de la personalidad así: A l intelectual corresponde la verdad; al físico, la rectitud; al emocional, la paz; al institucional, el amor; al espiritual, la no violencia.

¿Qué metodología es la adecuada?

Cada ser humano, cada grupo humano es diferente. Por tanto el maestro debe aguzar su mente para que el proceso de enseñanza- Aprendizaje sea realmente significativo. Y como requisito imperativo se requiere ser ejemplo de amor, armonía, respeto, solidaridad y servicio.

"El pensamiento que aparece en la mente, la palabra que se formula en la lengua y el acto ejecutado con la mano, forma parte del mismo proceso"

En el área de Español como lengua materna, se puede emplear las siguientes técnicas:

Armonización, lecturas, narraciones, declamaciones de poemas, dramatización, análisis de textos literarios, entonar canciones, juegos. Todo lo anterior puede hacerse con estrategias individuales pero preferiblemente grupales.

El método más adecuado es el indirecto, o sea el que integra la enseñanza de los valores humanos a las áreas de conocimiento que conforman el currículo.

Los objetivos específicos del aprendizaje de la lengua materna no queda relegados por los niveles emocional y axiológico. Al contrario se retroalimentan.

Las funciones comunicativa y lingüística en el proceso de aprendizaje de la lengua desempeñan un papel relevante. El desarrollo de competencias básicas debe privilegiarse para permitirles a los estudiantes construir un panorama más amplio de sus procesos cognitivos al igual que el de los procesos que subyacen en la producción del discurso oral y del escrito.

El proceso de formación integral toma como recursos básicos la lectura analítica y creativa pero además la producción textual como estrategia de expresión de sentimientos, conocimientos y vivencias.

Entre otras razones, los estudios referidos al proceso de producción textual han puesto de manifiesto su inherente complejidad, especialmente debido a la sobrecarga cognitiva que esta tarea implica; redactar un tema, idealmente, obliga al escritor a activar desde su memoria semántica y episódica, hasta determinadas experiencias y contenidos específicos para luego organizarlos de acuerdo a su planificación y llevarlos a un código lingüístico lineal considerando todos los niveles discursivos. (léxicos, ortográficos, gramaticales, entre otros). Simultáneamente, el escritor debe mantener activas en su mente las condiciones de la tarea tales como la audiencia implicada y las condiciones de escritura".

Un proceso de aprendizaje proyectado para la educación integral resulta altamente significativo, no sólo en la promoción de la esfera intelectiva sino como nuestra hipótesis lo plantea y el texto citado lo confirma, por los referentes que el escritor del texto evoca y entreteje, tales como lo emocional, lo valorativo, lo estructural lingüístico, la acción social que lo torna funcional y por qué no lo físico y lo estético.

Una educación integral, abre más caminos para el aprendizaje del lenguaje en forma integrada.

Al tomar la producción textual no como única estrategia pero si como básica en el aprendizaje, es imposible prescindir de algunos de los componentes de la lengua ya que en lo gramatical se involucran lo gráfico (símbolos grafemáticos) lo fonético, lo sintáctico y lo semántico. El texto se produce con un fin: La interacción comunicativa, es decir, el aprendizaje se contextualiza en el mundo del estudiante, cobra sentido y se torna significativo por la constatación personal de la función social del mismo.

Al aprender a través del lenguaje integrado se van desarrollando y fortaleciendo las capacidades innatas del lenguaje humano.

Kenneth Goodman (1990) pionero de la estrategia del "lenguaje integral" nos da la razón en lo anterior. Resumimos aquí algunos fundamentos:

· Como lector, éste construye el significado mientras lee. Utiliza la experiencia y el aprendizaje previos para encontrarle sentido a los textos mediante la predicción, selección, confirmación y auto corrección.
· Como escritor, el texto cobra sentido para su audiencia y para él, ya que el texto se construye por necesidades sociales ya personales es decir la construcción del texto se realiza en forma auténtica.

Finalmente al proponer una educación integral mediatizada por las áreas de conocimiento, en nuestro caso, la lengua castellana como lengua materna, de ninguna manera estamos negando, que la ética se enseñe de manera temática.

Estoy de acuerdo con Fernando Savater (1994) en que sobre todo en los últimos años es bueno plantear formas más directas de reflexión en relación con los valores. Así nos dice:

"Es bueno que los niños adquieran, hábitos de cooperación, respecto al prójimo y autonomía personal, por ejemplo, pero sin duda esas provechosas lecciones empíricas les vendrán mezcladas con otras no tan edificantes aunque no menos experimentales que les enseñarán el valor ocasional de la mentira, la adulación o el abuso de la fuerza. Por eso es importante enseñarles después temáticamente el sentido de las preferencias éticas que son ideales racionales y no simples rutinas sociales para alcanzar tal o cual ventaja a corto plazo sobre los demás".

La reflexión sobre los valores, la importancia del encausar las expresiones emocionales, la apreciación artística, o el fortalecimiento físico a través de las áreas de conocimiento, no desplaza la especifidad de la ética, la psicología, el arte, la biología o la educación física, es ante todo una forma de mostrar que nada en el conocimiento es separado y que nada en el universo opera aisladamente ya que el hombre es integral por esencia.

BIBLIOGRAFIA

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  • FERNÁNDEZ, Nohemy. Para educación integral a través de la enseñaza del español.

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